viernes, 28 de diciembre de 2007

Implosión, viernes 28 de diciembre del 2007

Implosión

La hora de dormir ha llegado. ¿¿¿Hora de dormir??? ¿Las 10? ¿Las 12? ¿La 1? Qué más da. El número ha pasado a segundo término. En este instante lo que sigue siendo un prófugo es el estímulo.
No, definitivamente no me siento cansado. Ha sido un día tranquilo, o quizá me he vuelto inmune al “stress”. ¿Vida sin preocupaciones? No, simplemente una constante búsqueda de soluciones.
La parte “racional” de mi quiere ordenar dormir, pero su antagonista aún desea hablar. Su lenguaje es una revolución: recuerdos, palabras, voces, aromas, sabores, texturas inconfundibles al tacto… sensaciones inolvidables para mi gastada memoria.
Sí… debería dormir, pero cada uno de los elementos expuestos desata una discusión obligada con dos personas. El primero… vaya que sí me quita el sueño este ser ¿acaso todo tiene que ser un error? Sus regaños a veces son excesivos, pero siempre me pone a pensar, y está en lo cierto la mayoría de las veces: sin duda se preocupa por mí. El segundo… bueno qué puedo decir, me felicita cuando actúo sin pensar. Me recuerda que un instante de más duda, de pensamiento, puede ser un instante menos de disfrutar, de recordar que muchas cosas jamás se repetirán y hay que vivirlas hoy. Me da una palmada cuando ve mi serio semblante al terminar de hablar con el otro; está de acuerdo con lo que me planteó pero… ¡venga! Me arranca una sonrisa recordándome que no es motivo de preocupación.
Han pasado exactamente 2 horas y 41 minutos desde que intenté entregarme a esta prisión de sábanas, sin embargo la pared y la ventana siguen en mis ojos.
De nuevo, estos dos personajes han empezado a discutir… creo que será mejor que me entere cuál es el problema………………………………………..

Poema 2, viernes 28 de diciembre de 2007

Poema 2

Quise dormir entre lirios y tulipanes
pero desperté cubierto de enredaderas:
atado a muerte por sus espinas

Gota a gota, dejé que mi amor fluyese
regué mi jardín con sangre,
con lágrimas, con mi vida

Caí vencido, con el rostro mirando al cielo
quise cerrar mis ojos, pero aún no era tiempo
debía ver por última vez mi jardín

Sentí que al fin se acercaba mi último respiro
y al mismo tiempo, mi última mirada
vio esa blanca rosa nacer...

Caída libre (sept. 2004)

Caída Libre

Caída libre… todo a mi alrededor es gris e indefinido. Los pensamientos sin sentido que aturden mi mente han formado una inmensa nube que se mueve alrededor de mí, que me deja ciego.
No se hacia dónde me dirijo, sólo dejo que un extraño instinto guíe el movimiento de mis piernas.
Tampoco se ya hace cuánto tiempo empecé este camino, mucho menos se su destino, simplemente confío en que me llevará a un lugar tibio y tranquilo, donde pueda dormir sin temer a despertar, donde no me importe lo efímero que llega a ser un sueño, donde pueda pensar, deshacerme de todas mis confusiones, y descansar...por siempre.
El día se acaba, mis pasos aún no se detienen, sin embargo algo me dice que no es el momento ideal para hacerlo. Las nubes conservan su actitud perversa y auténtica.
He lanzado una piedra al lago, y observé con atención el espectáculo de las ondas que se produjeron en el agua, me pareció algo tan simple y mágico a la vez…sentí un gran alivio, a pesar de que no sabía qué era lo que me deprimía.

(escrito en septiembre del 2004)

Poema 1, viernes 28 de diciembre de 2007

Poema 1

Porque creí que te tenía
y hoy me dices lo contrario,
ayer sólo eras mía,
hoy ya no siento tus manos

Tu boca grita la verdad
como arma cortante
y en tan solo un instante
me muestra la soledad

si es que aún late, toma en tus manos mi corazón
y escucha ese mensaje de amor
si es que el tuyo me quiere
observa con él mi alma
y recuerda que es sólo tuya

si no es así mujer cierra mis ojos para siempre
y así no sentir en vida
el dolor de tu ausencia